El fin del mundo

Todos recordamos la fecha 21-12-2012, el fin del mundo según unos y nada según otros. Según los antiguos mayas y su calendario, esto se interpretó como el final de una era y la transición a otra. De la era de Piscis en  la era de Acuario. Y todo esto por un día. Hoy aquí y mañana allá, ¿y qué?

Según los astrólogos, esto no sucede de la noche a la mañana. Hay un período de tránsito durante el cual las dos eras se superponen. Esta es una transición lenta y fácil. En realidad, este proceso de transición comenzó en 1914 y lo declaró  para el mundo, el líder de la “Hermandad Blanca” – Beinsa Douno (“Maestro” Peter Danov). El día del equinoccio de primavera, el 21 de marzo de 1914, en Bulgaria, en la montaña  Rila, se anunció solemnemente la llegada de una nueva era. La era de Acuario. Esta Hermandad  todavía existe y tiene seguidores en todo el mundo. Muchos líderes espirituales modernos, pensadores y otros han aprendido de él, incluso el propio Osho lo cita. Este proceso de transición durará unos 370 años y cubre el último siglo de Piscis y unos 250 años de Acuario.

Acuario es un signo de aire y estimulará el desarrollo de levitación, telequinesis, telepatía y otros de este tipo. Esta es la era en la que se desarrollará la  6 raza con estas y otros talentos que hemos olvidado.

¿Qué sucedió realmente el 21 de diciembre de 2012 y si sucedió algo? ¡Estamos todos aquí vivos! De hecho, ¡este fue el fin del “Viejo Mundo”!

En febrero de 2013, los científicos detectaron una anomalía en el átomo de hidrógeno. Más tarde se confirmó que no se trataba de una anomalía sino de un hecho. Otros laboratorios lo confirman.

El átomo de hidrógeno que tiene un electrón y un protón es más pequeño y el protón ha perdido el 4% de su masa. El hidrógeno es la base de todo. A partir de este momento comienza la nueva era, el Nuevo Mundo. Este cambio conduce a un cambio en la velocidad de rotación, la dirección de rotación y el diámetro del átomo. Esto cambia todo el asunto: densidad, frecuencia, temperatura, etc. Con el cambio de hidrógeno, cambian todos los elementos de la tabla periódica, y de ahí cada sustancia.

Un paréntesis: De hecho, la mayor mentira del siglo XX fue el cambio de la tabla periódica de Mendeleev. Cuando la publicó por primera vez en 1896 como  elemento número uno, colocó el éter y luego el hidrógeno en el primer grupo. Lo previó sin poder determinarlo, como muchos otros elementos químicos en este momento. Asume que existe y le da el nombre de Neutonio. Lo nombró en honor al científico inglés y fundador de la física moderna Isaac Newton. Los científicos de su época no aceptaban que pudiera haber una “partícula divina”, “partícula de Dios” o “X- buzón” como se llama ahora. Lo eliminan y mueven  el hidrógeno en  grupo 8, de  los gases. El lugar del hidrógeno no está allí y todo químico “de verdad” lo sabe. Los originales de esta tabla se conservan hasta el día de hoy (en una de las estaciones de metro de San Petersburgo y en los libros de texto de esa época en Rusia). Mendeleev murió a pocos  años después de su descubrimiento y no pudo defender su tesis.

Volvamos al “fin del mundo”. A partir de ese momento, comenzaron a descubrirse muchas otras sorpresas y se registraron muchos nuevos descubrimientos en la física, astronomía, etc. Las leyes que están vigentes hasta principios de 2013 de repente dejan de ser válidas porque la densidad de la materia  es diferente. Esto significa cambios en  el mundo en  que vivimos. Una realidad imposible para los físicos y otros científicos. Con el cambio de materia, todas las reglas cambian. No todas las leyes físicas son validas.

En 2013, un telescopio espacial alemán Spitzer (varias veces más preciso que el Hablé) detectó repentinamente varias galaxias 60 veces más brillantes de lo normal. Se las llama ultras rojas. Hasta ahora, estas galaxias no existen. Aparecen así en un día, de repente, esto es imposible. O están aquí o no lo están. Nuestro mundo conocido cambia en un día. De repente, nuestra tabla electromagnética  de la física y las normativas  aumenta en tres niveles en la zona infrarroja y tres en el ultrarrojo. Después de 2013 se descubre “materia desconocida”, que los dispositivos detectan pero los científicos no pueden explicar por el momento. El área de nuestra  percepción aumenta.

El espectro de energía del hidrógeno “Nuevo” es diferente al antiguo, en el nuevo hay colores ultrarrojos, que se encuentran en la parte inferior de la zona infrarroja.

Otra aparato- Soho de Europa y la NASA, que  observa nuestro Sol, el 16 de febrero de 2018 envía una grabación que sorprende al mundo entero. El sol desaparece, “se apaga” durante unos minutos y luego se “enciende”. Todas las versiones por daños en el dispositivo se eliminan porque todas las demás estrellas están en su lugar.

¿Qué pasó? Se supone que el Agujero Negro es un portal por el que todos hemos pasado y cerrado detrás de nosotros, o de repente aparece un Magnetar en el lugar del agujero negro.

Todos sabemos o hemos escuchado que el centro de nuestra galaxia es un Agujero Negro y que algún día caeremos en él o quién sabe qué pasará. Poco antes de eso, científicos de la Universidad de Novosibirsk en Rusia demostraron que nos dirigimos hacia una zona de energía completamente desconocida y que nadie sabe qué podría pasar. Luego vinieron las especulaciones sobre Nibiro, el planeta desaparecido. Se envetan de  todas tipos de  hipótesis, cada una más  negativas.

De repente, el Agujero Negro desapareció. Esta noticia desaparece a los dos meses y no hay rastro de ella en Internet. Se esconde del miedo. La pregunta es: ¿desapareció el agujero negro o lo atravesamos sin darnos cuenta y ahora estamos en una realidad diferente? Ahora solo sabemos con certeza que tenemos un Magnetar en el centro de nuestra galaxia. El Magnetar es un Pulsar. Una estrella pulsante como nuestro Sol pero que emite un campo magnético líquido. Algo parecido al plasma. Lo importante es que este plasma es inteligente y está compuesto por partículas de información, que pueden ser muy pequeñas pero también tan grandes como la Tierra. Fue visto por primera vez con radiotelescopios en marzo de 2014, y en mayo fue visto. Por tanto, se supone que estuvo ahí, pero no lo hemos visto, detectado, recibido con nuestros sentidos o dispositivos. Antes de pasar por este portal, nuestro cerebro no podía percibir esta información, ahora todo es posible y ampliamos nuestros campos de percepción con otros campos de energía, las frecuencias son diferentes, la materia cambia con ella y todo lo demás poco a poco.

¿Cómo nos afecta todo esto a los humanos? También estamos formados por átomos, que están en todas nuestras células. Los cambios en el átomo cambian las células y de ahí todos los órganos y nosotros mismos, en nuestra corteza cerebral están todos los filtros que creamos desde lo experimentado o desde nuestro ajuste. Al sincronizar el hipotálamo con nuestro entorno, se activa la glándula pineal, lo que afecta a otras glándulas, órganos y nuestro cuerpo. 

En el verano de 2014, la “materia negra” en el cerebro de la mayoría de las personas comenzó a brillar en azul, en sincronía con el Magnetar. El hipotálamo provoca cambios en nuestro cerebro con cambios en nuestro entorno. Es por eso que podemos ver  areolas  azules alrededor de la cabeza de las personas.

Ahora es el momento de entender por qué por un momento podemos vivir en otras realidades que queramos, las posibilidades van en aumento. Se están desarrollando nuevas habilidades. El campo magnético de la Tierra es más suave, más blando  y más elástico, pero también más fuerte. Solía ​​ser firme, constante, “protector”. Mantener toda la energía de la información fuera de nuestro cerebro, fuera de nuestro planeta. La energía del universo depende de nuestra forma de pensar como individuos pero también como un todo, un conjunto. Es importante saber pensar y desear. ¡Ser transparentes y claros, y dejar que esta nueva realidad de un  conjunto sea lo que Es!

La vida está aquí y ahora.

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